jueves 15 de septiembre de 2011

Alexia Miranda, El Salvador 1975
Statement
Para mí el arte es una necesidad,es algo que me obliga a vivir al límite de mis capacidades físicas, morales, estéticas y éticas; me cuestiono todo el tiempo si “el arte”, cómo si éste fuese un ente, un alguien en sí mismo, o un bien común; ¿Sirve para cambiar la vida de alguien, o al menos transgredirla de alguna manera?; Y aunque de esa pregunta me surge constantemente: un conflicto, acompañado de: un vacío, un eco y un silencio; siempre hay algo que me reafirma la incuestionable validez del arte; y es que: “el arte es un estado de consciencia”, impulsado por el sentido de pertenencia, y una resonancia mediática magnífica.
El arte del performance responde para el ejecutor o artista, como un fin en sí mismo capaz de intervenir en el contexto cotidiano del otro, desde que partimos que somos entes conscientes, individuales con un referente social específico; entonces el arte responde a este referente, y desde la peculiar manera de decirse, éste se convierte en un discurso político, que transgrede tanto al ser ejecutor-emisor, y por lo tanto si esta transgresión se da auténticamente en el sí mismo, sucede como por arte de magia en el otro.

-En lo personal un performance se define para mí como: Hacer que las cosas pasen y que le pasen a otros y que sean experiencias sublimes, pueden o no ser moralmente bellas, pero si necesariamente poéticas, hay algo que atrae al ojo humano, una pasión, una empatía, un morbo, o un éxtasis. Por eso te quedas mirando como espectador.
Todo depende de cual sea tu experiencia fenomenológica de las cosas en el mundo.
Estoy diciendo, que nadie te puede decir como sentir, y como ejecutar una obra de performance mas que tú mismo.

Yo soy mi propio soporte y formato de composición, experimentación  y expresión; esa reflexión es para mí una sensación de validez de la vida, maravillosa!  también el hecho de interactuar con el espectador en el juego de la acción y  como  espejo, cómplice y testigo de la obra de performace, eso genera fuertes vínculos con el otro, pues se comparte una experiencia  verdadera, un ritual, una transformación humana...

                                 
                                          ( San Salavador, 15 de Octubre del 2009 )